Geraldina Chacón
Un camino por distintas disciplinas llevó a Geraldina a lo que hoy es el centro de sus días: una devoción sin límites a la pintura y la escritura.
Nació y ha vivido en la Ciudad de México, en una familia cuya pasión por el arte y la cultura le ha permitido empaparse visualmente de mundos inolvidables. El
Museo de Orsay se inauguró cuando ella pasaba una temporada en París y no duda haber sido su visitante más frecuente. Desde entonces los impresionistas la han perseguido toda la vida, o ella los ha perseguido, por sus colores, su luz y los trazos radiantes de su obra. Más tarde el arte estadounidense, en especial el Expresionismo Abstracto tomó el lugar de un gran maestro frente a sus ojos maravillados.
Estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México la carrera de Letras Inglesas y la maestría en Literatura Comparada. Más adelante estudió Dibujo, Técnicas Mixtas e Ilustración Botánica en la Academia de San Carlos. Quizá fue el deseo de un retrato de su madre y las flores que ella tanto disfrutaba lo que la llevó a pintar. En todo caso, por ahí empezó. Después llegó a San Miguel de Allende para ingresar a Bellas Artes.
El óleo es su técnica preferida. Al principio pintó plantas y flores que se fueron convirtiendo en pétalos sueltos hasta llegar a ser manchas informes. Hoy su interés está principalmente en el color. En él van tomando forma imágenes o ideas de su vida diaria, así como la presencia de personas queridas.
“En el lienzo puedo acomodar una parte de mi mundo a base de color, lo que me importa, lo que me gustaría no olvidar.”


